Para desengancharse de una adicción terrible y oscura no sirve el "paso a paso", ni el "poco a poco", ni el "hoy sí, mañana no". Eso solo alimenta las ansias internas de poseer lo enfermizo y anhelado, y aumentar la voluntad de autodestrucción.
Soluciones drásticas, dolorosas, pero necesarias. Cortar por lo sano, que se dice. Adiós a todo, de golpe y porrazo. Dejemos pasar un tiempo prudencial y quizás la pus salga de las heridas y éstas cicatricen por fin.
Y cuando vuelva, será sin el anhelo oscuro ni las ansias malsanas. Lo juro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario